La Metacognición

Es un constructo definido como «cognición de la cognición»,
lo que de entrada nos deja entrever tantas discusiones alrededor de este constructo como con el concepto mismo de cognición.
En términos simples cognición significa «conocimiento (acción y efecto de conocer)»
definición que posibilita evidenciar, de nuevo, el hecho de que se trata de un proceso tanto como de un producto.
El sufijo: meta, es utilizado por Flavell para referirse al hecho de que un proceso mental, se refleja sobre sí mismo, como la imagen en un espejo.
Por ejemplo, el conocimiento de que algo se sabe o no se sabe, el conocimiento de las mejores estrategias para memorizar,
las estrategias para mantener la atención sobre algo en particular o para aprender algo de lo leído o escuchado.
La idea fundamental, de Flavell (1996) es que la habilidad metacognitiva debe ser entendida como capacidad de regulación de actividad cognitiva.
La metacognición también es considerada como una habilidad de explicitación de las operaciones que se usan para resolver tareas.
Se les considera generales a todas las áreas del conocimiento y consisten en la formulación explicita de estrategias de solución y en la ejecución por parte del sujeto.
Estas habilidades permiten aproximarse mejor a los conocimientos nuevos y a las habilidades de transferencia más fácil de un área de conocimiento que se domina.
Por ejemplo, un individuo utiliza estrategias metacognitivas cuando repite para sí mismo instrucciones para poder conducir un automóvil (Florez, 2006).
Incluso algunos autores asumen que desarrollar capacidades metacognitivas implica en últimas aprender a aprender y por lo tanto,
enseñar metacognición significa enseñar a aprender (Bruer, 1999).
De esta manera, las implicaciones educativas del desarrollo de la metacognición, desbordan los límites de la lectura y la escritura.
Para Monereo Font (1995), las estrategias metacognitivas son un conjunto de mecanismos de autorregulación que emplea el estudiante para planificar su actividad,
monitorizar su acción a partir de los resultados intermedios que va obteniendo, revisar y evaluar la efectividad de las operaciones realizadas al realizar una tarea.
Así pues, se evidencia la metacognición en la lectura y la escritura demuestran indicadores que al leer y escribir hay un propósito claro,
que el sujeto reguló el proceso en función la consecución de tal propósito y que al terminar se evaluó y modificó los resultados con miras a lograr efectivamente la meta.
Ese propósito, en el caso de los textos argumentativos, es argumentar a favor de una idea para ganar la voluntad del lector.
Metacognición y Motivación.
Finalmente es importante resaltar la importancia de la motivación para el desarrollo de las habilidades metacognitivas.
El componente afectivo permite el componente metacognitivo.
Gardner (Citado por Crespo, 2004) señala que todo accionar cognitivo y metacognitivo por parte del sujeto está supeditado en última instancia a su motivación.
Es decir, en cuál sea su interés en alcanzar su objetivo y cuánto esté dispuesto a trabajar por él.
Este elemento motivacional está dado por la identificación de un propósito en la fase de planeación del proceso mental a regularse.
Sin motivación no hay posibilidad de perseguir un propósito cognitivo y por lo tanto no hay posibilidad de regulación metacognitiva.
Metacognición y Escritura
Respecto a la relación de la metacognición con la escritura,
múltiples investigaciones han demostrado que las capacidades metacognitivas influyen en el paso de escritores novatos a escritores expertos,
a partir de la relación entre metacognición y escritura, reconociendo el papel que tiene la metacognición en la calidad de las producciones escritas,
se ha diseñado una serie de programas de intervención para mejorar el funcionamiento metacognitivo durante la escritura,
los resultados de estas investigaciones mostraron un efecto positivo de la instrucción en estrategias metacognitivas sobre la escritura.
Por ejemplo, en los estudios de Lienemann y Graham, citados por Ochoa (2008), se encontró que después de la instrucción,
las historias que los niños escribían eran más largas, más completas y cualitativamente mejores, que estos resultados positivos se sostuvieron en el tiempo.
De la Paz (1999), desarrolló un programa de instrucción basado en la utilización de estrategias de planificación para la escritura de ensayos expositivos,
orientado a estudiantes de secundaria con y sin dificultades de aprendizaje. Los efectos de la instrucción fueron positivos para los dos tipos de estudiantes.
La longitud de los ensayos que escribían era mayor, los textos eran más completos y tenían una mejor calidad. Al igual que Lienneman y Graham,
De la Paz halló que estos resultados se mantuvieron en el tiempo.
La metacognición en la escritura se evidencia en la capacidad de orienta los procesos de pensamiento en función de la intencionalidad que orienta la producción escrita:
convencer, animar, desacreditar y justificar.
El texto argumentativo es una producción escrita que soportada en reflexiones personales, apoyo bibliográfico, evidencia empírica, estrategias argumentativas
y busca convencer al lector de la veracidad de una idea o postura en particular.
La escritura dentro del proceso de construcción de un texto argumentativo es una escritura para expresar opiniones o debatirlas con el fin de persuadir al receptor.
Así, durante la escritura se evidencia la metacognición si existe propósito al escribir,
si se regula y orienta el proceso de escritura para alcanzar el propósito propuesto
y si hay evaluación para verificar la satisfacción con el producto o hacer modificaciones propicias para lograr tal propósito.
Le es propio a un tipo de escritura el poseer las características arriba mencionadas durante su composición: la escritura como proceso.
Así, en esta investigación asumimos que los indicadores de la escritura como proceso son también indicadores de metacognición en la escritura.
Parodi (2003. Pág. 119) afirma:
“La capacidad metacognitiva del sujeto se contempla como un componente central en el desarrollo de un buen escritor.
Sin un desarrollo adecuado de ella, el sujeto no logra ejercer el dominio de la situación de escritura y no alcanza a visualizar el problema a resolver.
Solo si se da cuenta y está consciente de que debe llevar a cabo una determinada tarea y de los recursos disponibles,
podrá dimensionar su problema y buscar y ejecutar estrategias tendientes a una solución pertinente”.
Recuerde, que en el Centro Psicopedagógico CRECER, tenemos un grupo interdisciplinario con alta experiencia para ayudarlo.
En estos temas que interfieren en su desenvolvimiento en el colegio, universidad, trabajo, familia y cualquier ámbito en el que te desenvuelvas.
Te brindamos la orientación que tanto necesitas.
Desde Crecer ayudamos a niños, jóvenes y adultos, que quieran mejorar y optimizar su desarrollo cognitivo.
Cualquier persona puede mejorar sus funciones mentales, a través del aprendizaje y la ejercitación cognitiva.
detectar a tiempo las dificultades permite intervenir de manera oportuna y fortalecer los procesos cognitivos que esté interfiriendo.
Teléfono: 3220267
Celular: (315 )514- 88-85
Además, al correo:
centropsicopedagogiocrecer@gmail.com
Dirección: Circular 2da #74- 66 Laureles.
Fuente e Imagen: Metacogniciòn
